Ides Kihlen En Rubbers

IDES KIHLEN EN RUBBERS
POR RAFAEL SQUIRRU

Buenos Aires es la gran ciudad terminal del hemisferio sur, algo parecido a lo que es Vladivostok para Rusia. Es esa la principal explicación por la cual los maestros y maestras de la Escuela de Buenos Aires no tengan el despliegue que merecen en los libros de Europa y de USA. Quienes hemos dedicado nuestras vidas a promover nuestra cultura sabemos cuan empinada es esa cuesta.
La anotada reflexión nos da una de las pistas para explicar como una pintora nacida en 1917 de la talla de Ides Kihlen no tenga lugar de privilegio en los panoramas del arte contemporáneo universal.
A ello debemos agregar que durante un respetable periodo de tiempo eligió transitar “la escondida senda por donde han ido, los pocos sabios que en el mundo han sido”.
Pero no se puede tapar el cielo con un harnero y cuando coinciden por designio providencial todas esas condiciones, cuando se ponen de acuerdo todos los hilos invisibles que otorgan a una persona para que en ella se de la dimensión del genio, esa dimensión de lo genial termina por hacerse presente e imponerse para eternizar una época.
Dichosas las épocas que encuentran sus testigos trascendentes.
Genio y época, época y genio, dos factores de una misma ecuación que influyen entre si. Cuando se da el raro fenómeno, comienzan las explicaciones. En este caso el ancestro sueco, la niñez en tierras vírgenes de América, la trayectoria jalonada por los más grandes maestros argentinos y europeos. Desfila así el catalán Puig, el francés Lhote, nuestros mayores maestros, Alice, Collivadino, Pettoruti… un coro de genios que dan la bienvenida al genio. El siglo es duro y la latitud aun más dura todavía, pero el genio es imparable, díganlo sino Xul Solar o Berni. Todo indicaba que Ides Kihlen ahondaría en la pintura intimista y metafísica a lo Paul Klee, como en verdad lo testimonian sus acrílicos y collages que parecen emerger de sus manos como pájaros reclamados por el aire. Pienso en Leonardo liberando a los pajaritos de sus jaulas. Se diría que Ides extiende sus brazos sobre sus telas y cartones y líneas y colores se combinan entre si a partir de un gesto mas mágico que artesanal, lo que solo puede lograrse a partir del dominio absoluto de la artesanía.
Ya todo parecía dicho, pero hete aquí que nuestra maga saca un nuevo conejo de la galera, a su lirismo intimista nos sorprende con una obra de aliento épico, algo que excede por sus dimensiones la tela de caballete y se incorpora al muralismo. Se nos dice aquí de ese aliento especial que incursiona en la sensibilidad pública, dada la distancia necesaria para apreciarlo. Los “leit motif” de Kihlen sus líneas sutiles, sus acentos rojos y de azules danzan entre el blanco y algunas manchas apenas coloreadas de ocres.
Ides Kihlen describió el círculo completo. Quiero suponer que no habrá barrera de distancia ni de tiempo que puedan detener el desborde de una grandeza espiritual que nos invita a desplegar nuestras propias alas.

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