El lenguaje pictórico en la obra de Ides Kihlen

EL LENGUAJE PICTORICO EN LA OBRA DE IDES KIHLEN

Podemos descubrir en el hacer pictórico de Ides Kihlen. la capacidad
ancestral del juego,ello nos recuerda la tarea realizada por Jean Arp en
sus pequeños"papiers dechirés". Es decir, Ides Kihlen se ubica en la
ceremonia lúdrica donde el cuerpo es puesto en acto, para ejercer el
ensayo sublime del vuelo. Su fantasia es aliada de los instrumentos
pictoricos. Debemos considerar que las manos de Ides son la continuidad
corpórea de un estado de disponibilidad perceptiva: lápices, pinceles,
trapos, papeles, tijeras, raspadores, empleados con la maestria y fluidez de
quien sabe posesionarse de un estado imperioso de comunicación,
entregado activamente a la materia cromática. El espiritu de la forma surge
del gesto de un salto de danza orbital. La pulsión energética hace vibrar la
eliptica lineal por la rapidez ejecutiva.
Música y pintura, danza y movimiento, luces atrapadas en los destellos
cercados por ventanas nocturnales, son el resultado de una acción. Estas
resoluciones pictórico-musicales se evidencian desde los primeros pasos
de su fecunda trayectoria. La lucidez y la memoria sonora reenvian
continuamente un llamado a sus manos,ellas disponen un dripping, de
ritmos silenciosos y vitales de suma liviandad.

Rosa Faccaro
Miembro de la Asociación Internacional
de Críticos de Arte

ELOGIO DEL COLLAGE
En los últimos periodos de su pintura Ides Kihlen dispone
espontáneamente en sus diversos soportes, sea tela cartón o papeles, un
fuego multicolor. Uno de esos incendios es provocado por los rojos
recurrentes de sus "papiers collees", Kandinsky el maestro de la linea, el
punto y el plano, está presente, con la riqueza musical de los contrapuntos
las claves tonales, las acumulaciones timbricas de acordes cromáticos y
contrastes luminosos. Las ligaduras especifican la alianza de un sentir, un
goce del pintar. Las imagenes sonoras se mantienen en constante fluír. En
los últimos trabajos sus notaciones evaden el antropocentrismo para aliarse
al mundo cósmico pluridimensional.
De todos sus maestros mantiene el alimento nutricio. De cada uno de ellos
guarda lo mejor: disciplina, trabajo, libertad, formación, continuidad,
perseverancia, amor al quehacer pictórico, y sobre todo la alegría del
trabajo como camino espiritual de realización.

Rosa Faccaro
Miembro de la Asociación Internacional
de Críticos de Arte

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